Chromolaena odorata

El tamaño de la planta y el de la bolsa pueden variar un poco respecto a la foto: cada planta crece a su ritmo. Hacemos lo posible por mantenerlas parejas.
Resumen
La albahaquilla crece con una prisa que en otras partes del mundo le costó la reputación: introducida en el trópico de Asia, África y el Pacífico, allá es una maleza temida. Aquí es nativa, y esa misma prisa es exactamente lo que se le pide. Un abono verde vale por la velocidad con que rebrota: se corta, vuelve, se corta otra vez, y cada corte termina en el suelo. Tiene además una costumbre curiosa: sus ramas se doblan por su propio peso, se rompe la dominancia apical, brotan tallos nuevos, y las dobladas van formando un colchón de materia orgánica. Es de las primeras plantas que aparecen en un claro, y se retira sola cuando los árboles cierran el dosel sobre ella.
Cultivo
- Hábito
- Arbusto
- Altura
- 3.00 m
- Crecimiento
- Rápido
- Estado de cultivo
- Ornamental, Silvestre
Pide pleno sol y poco más. Crece en casi cualquier suelo con buen drenaje, prefiere pH de 5 a 6,5, y le acomoda nuestra lluvia: su rango ideal es de 2.000 a 4.000 mm al año. Vive bien hasta los 1.000 metros y aguanta de 16 a 38 °C. Es de ciclo corto —un año o dos hasta su mejor momento, tres a cinco de vida— así que siémbrela donde quiera materia orgánica pronto, no donde quiera un arbusto permanente.
Usos Comestibles
Las hojas se han usado ocasionalmente para dar aroma a sopas. No es una planta de cocina: su valor está en el suelo.
Medicinal
En la tradición popular las hojas se consideran antibióticas, antimaláricas y febrífugas, y la infusión se toma para limpiar la sangre. Las hojas tiernas machacadas sueltan un líquido que se aplica sobre heridas de la piel, y también se usan para el dolor de ojos.
_Información sobre usos tradicionales. No sustituye el consejo de un profesional de la salud._
Información sobre usos tradicionales. No sustituye el consejo de un profesional de la salud.
Agroforestería
Es una planta de biomasa de ciclo corto (placenta 2) y necesita sol pleno en su madurez, así que va en los primeros años del sistema, cuando el terreno todavía está abierto. Su manejo es el corte: se poda antes de que las ramas se doblen y formen ese colchón sobre las plantas vecinas, porque el mismo colchón que alimenta el suelo le quita la luz a lo que está debajo. Todo lo cortado se deja en el sitio como cobertura. No se regenera a la sombra, de modo que se despide por su cuenta a medida que las especies de ciclo largo cierran el dosel: no hay que sacarla, solo acompañarla mientras cumple.